sábado, 6 de noviembre de 2010

A veces, hacerlo bien no basta

Hace mucho que no escribo, que no siento necesidad de aquello, que la vida se me va en momentos... Hace tiempo que perdí opinión, opinión de la vida misma. Sin saber por qué perdí la ilusión, no encuentro razón, no por escribir sino por sonreír. Y todo esto, ¿Por qué?, ¿Por qué nada te sale como quieres?, ¿Porqué ya te cansastes?, ¿De qué? No lo sabes tu bien... ¿Donde encuentras tú consuelo?, ¿En fingir alguna que otra sonrisa?, ¿No te cansa aún más?, ¿Por qué no te dejas llevar?, ¿Por qué callas?, ¿A quien no le resulta más fácil callar? Y entonces empiezo a hablar... ¿Ves que fácil, qué tontería?, ¿Qué disposición es esa con  hacer de tu silencio todo un mundo de palabras? No importa qué palabras, si tontas,  feas, agrias, bonitas, sin sentido, o llenas de ellas, me gusta escucharte. Me gusta pensar qué tonta eres, qué ingenua,  me gusta creerte la persona más idiota, más rara, o más increíble, ¿por qué no?, me gusta conocerte... Entonces recuerdo, todas esas personas que alguna vez me confesaron sufrimiento, no solo con palabras, también con gestos, miradas...

-"Porque me sentía impotente, sabes? A la primera, no me importaba, la segunda, bueno, la tercera, se aguantara..., hasta llegar a tal punto que terminaba por creermelo, que les daba la razón, que me sentía como una mierda nada."
-"A veces, siento celos, siento celos de tus peleas, de cuánto se preocupa tu madre, cuando te grita, te regaña, pero siento más celos aún cuando os veo juntas, cuánto extraño a mi madre... Ella era muy bonita, muy dulce, siempre me decía cosas, cuánto aprendí... cómo me gustaría haber pasado más tiempo junto a ella..."
-"Es que yo le quería, ¿sabes? Quería vengarme, darle celos, buscarme a alguien... Ay madre, qué joven, qué joven! Antes de que se mudara sentí una gran congoja, dolor, pena, arrepentimiento, amor, cuánto amor, tenía un inmenso miedo de no volverle a ver. Y yo en el fondo sabía que iba a ser así. Cuánto hubiera dado por no tener razón. Se había ido a otro país para curar su enfermedad..., y vivió sus últimos años así, intentado seguir adelante. Qué poca vida había vivido, y qué poca le quedaba..."
 -"A veces me recuerda a él. -A quién?- A él... su forma de actuar, de ser... Tengo miedo, a veces creo que es él, que es él... que es él quién está en su cuerpo..."
-"Yo soy feliz, lo tengo todo, casi todo, al menos así lo creo, aunque mi padre no me haya querido y nunca le vaya a conocer, no me ha echo falta, estoy rodeada de un montón de personas que me quieren, ¿A quién le importa la gente que no te quiere, cuando tienes a tantos que si lo hacen?"
-"A veces odio estar con mi familia, a veces me da vergüenza, siento pena, rabia... Soy la única que intenta hacer algo, hacerlo bien. Y qué gano? Nada. Odio la actitud de mis padres, no quiero ser como ellos, mis hermanas... ellas nunca hacen nada. A veces dicen que aprecian lo que hago. Pero no lo demuestran, nunca lo demuestran. De que me sirven las palabras? Las palabras se las lleva el viento... Siento que no les importo, y mi familia de fuera? Tengo la fea sensación de que me ven como una puta. A veces lloro de impotencia, de rabia, vivir 340 días al año con una rutina qué lo único que sabe es hacerme daño... A veces me encierro en mi cuarto y empiezo a llorar, y lo peor de todo es que nadie me consuela."
-"No me quiere... -Y tú como lo sabes?- Simplemente lo sé. No le preocupo... no sabes como duele, cuánto le quiero.. -No crees que eres-  Lo sé (interrumpe), pero ahora mismo solo sé que me duele el corazón. -Ya encontraras a otros.- Déjame sufrir, yo no quiero a otros."
-"A veces me encuentro que tengo miedo, miedo de quererle... miedo de pensar que le quiero... Es que a veces siento que no soy tan importante para él como lo es él para mí, y me cuesta hacerselo ver, me cuesta demostrarle cuánto le extrañe... Me he acotumbrado tanto a fingir... Tengo tantas ganas de verle, y abrazarle tan tan fuerte, pero solo se queda en eso, ganas."

Lloros, llantos,  lágrimas, sollozos, suspiros, amores inconfesados, rabia, angustia, coraje, rencor, ansiedad, desconsuelo, desesperación, incertidumbre, sospecha, desconfianza, malicia, suplicio, agobio, fatiga, cansancio, melancolía, nostalgia, aflicción... Todo viene a ser lo mismo... ¿no crees? ¿Qué va a decir una niña  de 16 años -16 añitos a la que la vida le muestra por vez primera algunos de sus lados- y además poco pensante? A esta edad quién no empieza a construir sueños, no solo a esta.. a cualquiera. ¿Quién no se da cuenta después de lo iluso que era? Dime, quién no ha sentido ese cosquilleo de gritarle al mundo su nombre o cualquier cosa que le venga en gana. Gritar lo harto que estas, lo gilipollas que crees que son, lo absurdo que te parece, lo feliz que estas, lo maravilloso que crees el mundo, porque lo es... (Grita, grita! Grita más fuerte.. que te puedan oir (canción))
Y es que, quien no ha sufrido no ha vivido. De pequeños tenemos nuestras rabietas, de adolescentes nuestras incomprensiones, de mayores.. y yo que sé! Aún no me ha tocado! Y todo esto muy resumido, a lo largo tropezaremos, nos encontraremos con cosas no agradables, y viceversa. Tenemos ganas de hacer esto, o lo otro, queremos esto, pero también lo otro... Qué complicados! Qué contradictorios!
Todos necesitamos nuestros momentos así. Todos tenemos momentos tristes, felices, o no solo momentos... pinceladas tristes en nuestras vidas. Sí, tu vida ha recibido varios golpes duros de tratar... ¿y qué? ¿Es eso suficiente para dejar de ser feliz?
Let it rock!

ME ABURRIAA xD, y sentí la necesidad de escribir alguna entrada.

Hace mucho que no escribo, que la vida se me va en momentos, que no encuentro razón, que perdí la ilusión... Hace mucho que no tengo opinión de la vida misma. Sin saber por qué... ya me canse, ¿de qué?

[Photo taken by me]

viernes, 22 de octubre de 2010

¿Por donde andabas, dímelo?

Caminaba tambaleándose, dolorido, destrozado, refugiado en el alcohol. Aquella sustancia a la que muchos de nosotros solemos acudir, ¿con qué fin? (...). Su boca amenazadora, llena de palabras agrías, sonaban en aquella calle sin fin, oscura y adornada de luces, que contribuía a aquel mundo cotidiano de cada una de las personas que en el hallaban refugio. En cada rincón se situaba la silueta de alguna mujer tramposa, con su propia manera, y sus ganas de la vida, limitadas por aquellas circunstancias que solo la vida sabia porque se daban; las típicas señoras que por allí andaban, con sus voces estrepitosas; grupillos de jóvenes que se juntaban en busca de diversión. La bofia, que poca cosa hacían, casi ni se molestaba en recorrer aquellas calles. 

 (Y ya no se qué más...)



Escenario inspirado en Gran Vía, callejones.., también pense en NADA al escribir esto (Muy buen libro, me encantaron sus descripciones y bueno.. me encanto). Sí, me hacia ilu usar la palabra bofia (jerga) que, hasta hace poco, no sabía que significaba policía. Foto: Maylin Chan. Lo que podríamos llamar edición de foto (poner blanco y negro y oscurecer más al sujeto xd): Yo. Título: canción de taxi- perdido en la ciudad.





jueves, 16 de septiembre de 2010

Años de hipocresía


Aquel sentimiento de simpatía generado en un principio, se desvanecía con los años.. volviendose en su contrariedad. Ya su presencia le causaba cierta antipatía, y esque con el pasar de los años aquella llamada amistad se le hacia cada vez más agobiante, hasta tal punto que deseaba no haberle conocido.

Y a pesar de haber sido la persona más cercana que habia tenido durante sus últimos años de estudios, de allí que se les consideraran amigas, ella sentía una extraña inclinación hacia lo desconocido y solitario, por lo que se sentia, de alguna manera, retenida por su amiga... No solo aquello, si no una sensación de disconformidad que se hacía sentir en ambas partes, y de esto estaba segura, y esque nada de esto iba a cambiar con los años. Egoísta y fría, estaba cada vez más deseosa de salir de todo aquello que representaba esa amistad para ella.

Años de hipocresía.

martes, 31 de agosto de 2010

Cerrado por falta de recursos.


Disculpe las molestias que haya podido causarle y gracias por su atención, Batman.

lunes, 26 de julio de 2010

She...


There's something in her eyes, something I cannot tell... But from the way she look at him, I know... It must be beautiful. Maybe not so inocent, but pure and true as always.
Something in her eyes, that make you wonder... Where did that girl go? And if you ever make a choice... That look will remain, and you'll know: It has to be chosen with all your heart.
Time passed, and in the very end... She chose to suffer.

jueves, 22 de abril de 2010

Un sueño olvidado

Hoy me desperté de aquel sueño.

Eran las 10:15 de la noche mientras caminaba por un parque, cuando de repente quise levantar la mirada hacia el cielo vi una sombra, desde aquel edificio, que parecía mirarme fijamente. Aparté la vista y empezé a caminar. 15 minutos después recibí un mensaje, número oculto, y lo único que había escrito era un punto. Eran las 10:45 cuando ya estaba en casa, había un silencio aterrador. Natalia, mi compañera de piso... nunca salía de noche pero eso no significa que nunca lo haría. Entonces encendí las luces y vi.




(Vi a BOB ESPONJAAAA!!!)
No se que vi porque no me acuerdo.

lunes, 12 de abril de 2010

Perdidos en nuestras propias decisiones.

Tan cansada de hablar, casi muda. Una palabra tras otra resuena en su interior. A veces no nos queda más remedio que sonreír sin tener porqué. Que callarnos sin haber hablado. Escondernos con miedo de ser descubiertos, ser vistos sin ser percibidos. Correr para vivir. Aprender... aprender a sobrevivir.
Tan cansada de reír, ya casi llora. Algo preocupante, algo estresante, algo agobiante... Querer perdernos sin ser capaces, querer huir, despertar... Allá, en lo más profundo... dejar, dejarlo todo. Y perdernos, perdernos para siempre.
A veces perdemos la fe, a veces dejamos de confiar, otras veces... lo único que nos queda es creer... y así, así nos va la vida. Perdidos en nuestras propias decisiones.

jueves, 8 de abril de 2010

miércoles, 7 de abril de 2010

Dejaré de pensar en ti
Dejaré de quererte así
Sufriré lo que tenga que sufrir
Olvidaré aquellas palabras
Olvidaré...
Y así, esperaré olvidarte a ti
















































































Y si alguna vez dejo de quererte, es porque quise dejar de sufrir.