Tan cansada de hablar, casi muda. Una palabra tras otra resuena en su interior. A veces no nos queda más remedio que sonreír sin tener porqué. Que callarnos sin haber hablado. Escondernos con miedo de ser descubiertos, ser vistos sin ser percibidos. Correr para vivir. Aprender... aprender a sobrevivir.
Tan cansada de reír, ya casi llora. Algo preocupante, algo estresante, algo agobiante... Querer perdernos sin ser capaces, querer huir, despertar... Allá, en lo más profundo... dejar, dejarlo todo. Y perdernos, perdernos para siempre.
A veces perdemos la fe, a veces dejamos de confiar, otras veces... lo único que nos queda es creer... y así, así nos va la vida. Perdidos en nuestras propias decisiones.
Tan cansada de reír, ya casi llora. Algo preocupante, algo estresante, algo agobiante... Querer perdernos sin ser capaces, querer huir, despertar... Allá, en lo más profundo... dejar, dejarlo todo. Y perdernos, perdernos para siempre.
A veces perdemos la fe, a veces dejamos de confiar, otras veces... lo único que nos queda es creer... y así, así nos va la vida. Perdidos en nuestras propias decisiones.